FPS, UVB, UVA, IR y luz azul son conceptos relacionados con la radiación solar y la protección solar.
FPS
FPS significa “factor de protección solar” y mide el nivel de protección sólo contra la radiación UVB (ojo, y no contra otras, aunque muchos piensen que si un producto tiene un SPF alto ya pueden estar tranquilos). Los diferentes niveles de FPS o SPF son: bajo (de 6 a 10), medio (15-25), alto (30-50), y muy alto (50+).
UVB
Detrás de UVB se encuentran los rayos ultravioleta B que no penetran muy profundamente y llegan a la epidermis de la piel. Los podemos identificar porque son los responsables del eritema o enrojecimiento, las quemaduras y de un posible cáncer de piel.
UVA
Por su parte, UVA hace referencia a los rayos ultravioleta A (UVA) y penetran hasta la dermis (la capa más profunda). Su daño es invisible a corto plazo, pero tienen efecto acumulativo y a largo plazo son los responsables del envejecimiento prematuro de la piel, la hiperpigmentación y también el cáncer de piel. Además, atraviesan las nubes y los cristales, así que cuidado con los días nublados o no llevar protector dentro del coche.
IR-A
Muchos de los protectores actuales también nos cuidan de los infrarrojos, que emiten la radiación en forma de calor y llegan a nivel profundo, haciendo que, sobre todo, perdamos el agua de la piel (nos deshidratemos).
LUZ AZUL
¿Sabías que la luz visible emitida por el sol, o incluso por las pantallas de tu móvil o tu ordenador, también produce daños en tu piel?, porque ésta penetra a un nivel muy profundo y puede ocasionar manchas y envejecimiento, sobre todo a fototipos de piel más alto, osea pieles más oscuras.